Durante varios segundos nadie volvió a pronunciar una sola palabra. Incluso Roe permaneció inmóvil, sorprendido por la declaración que Graham acababa de hacer frente a toda la manada. Quizás para algunos en la casa de la manada se dieron cuenta que el trato de Graham a Lyn era diferente, incluso los más observadores llegaron a pensar en esa posibilidad, pero Graham no lo había reconocido públicamente hasta ahora.
Los cuatro guerreros que habían iniciado las burlas bajaron aún más la cabeza.
—L