Los pasos de Marcus seguían rápidamente a los de Dean, su rostro era tan imperturbable que lo asustaba. Frente a él se encontraba un hombre con años de experiencia encima, el combate cuerpo a cuerpo era una de sus fortalezas, eso era lo que le indicaba la pared llena de reconocimientos a Marcus.
—Antes que nada… señor —intentó decir; sin embargo, las palabras se esfumaron.
Deseaba hacerle saber a Dean que no tenía ninguna mala intención con Astoria, pero nada salía. ¿De verdad tenía que ponerse