Ricardo cortó la llamada realizando un chasquido de lengua. Estaba visiblemente molesto, frustrado por la forma en que Evangeline le había hablado con esa actitud de superioridad que tanto detestaba. Sin embargo, sabía que tenía que cumplir su parte. Guardó el teléfono en su bolsillo y, como se encontraba en la empresa, se dirigió hacia la oficina de su líder en Nexus, aún pensando en la conversación reciente.
Frente a la imponente puerta de la oficina del Alfa, quien tenía el nombre de Froilán