C138: El juramento.
El cielo sobre el bosque se cernía oscuro, cubierto por nubes que parecían trazar patrones ominosos en lo alto. El aire estaba frío y el viento traía un ligero murmullo, como si la misma naturaleza supiera lo que estaba a punto de ocurrir. En el centro del círculo de piedras que formaban un altar, Evangeline esperaba con su figura rígida por la tensión que se acumulaba en su pecho. El pacto que estaba a punto de forjarse sería eterno, con consecuencias más profundas de lo que cualquiera de ello