Me marcho sin ser seguido por él, por lo que, continuo con mi plan, viajando para atrapar a los hombres que necesito, mientras mis hombres se encargan de proteger a mi hijo.
Por eso, me muevo rápido, porque quienes no me dan la información que quiero, mueren de manera lenta y tortuosa, pero, quien me da la información, permito que mueran de un solo golpe o herida.
No dejo cabo sueltos, porque no quiero que alarmen a mis objetivos de que voy para allá o que voy a hacer. Así que, observando los