Quiero gritar, maldecir y golpear a todos, pero, sé que eso solo será una sola pataleta de niño rebelde mientras los desgraciados esos celebran que nos hemos separado. Por eso, actúo con mis pensamientos en la calma y la cabeza sobre mi cuello, como debe ser.
Así que, sin ser yo quien esté en la masacre, quiero ser el causante de que el mundo llegue a su fin, porque si mi esposa no respira, nadie debe hacerlo. Por eso, miro al chico listo para hacerlo sufrir si no hace lo que deseo, pero, él su