Nunca le di importancia a las palabras, porque en esta vida o la pasada, actuaba más de lo que hablaba y así era que ganaba seguidores o adversarios que no se atreverían a dañarme, porque sabrían que sería capaz de hacer.
Pero, ahora que sé que no hay manera de regresar al pasado, ni mucho menos, hacer las cosas mejor con lo que hay, el pánico se apodera de mí y no es porque muera ahora, si no, por todo lo que perderé si Elise y mi hijo no sobreviven al ataque de Nate.
— No… — digo intentando