POV DE ETHAN
El sol de la mañana entraba por las rendijas de las persianas de la habitación del hospital, dibujando líneas de luz sobre el rostro de Isabela. Se veía tan frágil, pero a la vez emanaba una fuerza que me dejaba sin aliento cada vez que la miraba. Me dolía la espalda después de pasar la noche en esa silla incómoda, pero no me importaba; no podía dejarla sola, no después de que Javier apareciera aquí como un animal herido lanzando amenazas y billetes como si la dignidad se pudiera c