POV DE ISABELA
El aire del hospital se sentía pesado, cargado de esa mezcla de desinfectante y desesperanza que ya conocía demasiado bien. Ethan se había quedado a mi lado toda la noche, una presencia constante que me hacía sentir protegida por primera vez en años. Pero mientras la luz del amanecer se filtraba por las persianas, la realidad de mi situación me golpeó con la fuerza de un naufragio. Estaba en una cama de hospital, amenazada por el hombre que juró amarme y despreciada por su madre,