66| La promesa.
Helene observó todo confundida, parpadeó un par de veces para asegurarse de que su cabeza no la estuviera engañando, pero no era así, frente a ella, Brenda la miraba con aire de suficiencia, como si estuviera por encima de Helene sobre todos los aspectos, tal vez así fuera.
— ¿Brenda? — repitió, confundida, se sentía mareada — ¿Qué haces aquí? ¿Qué tienes que ver con Bertinelli? — la mujer se relamió los labios, como si estuviera a punto de escupir su veneno.
— Ay mi querida, desde que llegas