35| EL poder de las redes.
Helene incluso había desinstalado la red social, pero el minuto que le tomó descargarla nuevamente se quedó pensando frente a Itsac que no parecía muy convencido en la idea de la pelinegra.
Helene había renunciado a las redes, no eran más que un montón de personas superficiales que querían saber hasta de qué color salía su caca.
Cuando accedió con su contraseña casi se va de espaldas. Cuando entró por última vez a la app, tenía dieciocho millones de seguidores, pero según le contó una amiga,