Helene dio un paso atrás, y el hombre frente a ella dio otro al frente.
Era tan alto y fuerte que la pobre joven no tendría ninguna oportunidad contra él, así que no tenía más remedio que tratar de correr, pero estaban muy cerca, si el hombre estiraba la mano lograría agarrarla.
Dio otro paso atrás, pero él sonrió con malicia cuando recortó la distancia que los separaba.
— Yo no vi nada — dijo, la voz le tembló — le juro que no vi nada, no diré nada.
— Mi compañero tiene razón, los muer