140| plan de distracción.
Helene contuvo el aliento y apretó los puños con tanta fuerza que las uñas se le clavaron en las palmas de las manos, la cámara de Aranza se movía desesperadamente hacia los lados y los que estaban en la bodega eran incapaces de entender qué es lo que sucedía.
Había golpes, ruido y movimiento, luego un disparo, luego otro. Un grito de dolor y Aurora se inclinó sobre la pantalla. Cuando todo terminó, la cámara en el pecho de la mexicana apuntó a varios cadáveres en el suelo.
― ¿Todo está bien? ―