141| Sanar.

Helene bajó del auto a pesar de que Dimitri trató de sujetarla, corrió por la calle hacia el grupo de Franco que caminaba hacia ellos. Tres o cuatro hombres estaban en la retaguardia disparando en dirección de los demás miembros de la policía comprados por Amadeus, pero Helene no veía ni sentía nada más.

Itsac caminaba despacio, prácticamente tenían que arrastrarlo, estaba ciego, ella lo sabía, sabía que la ceguera ya había llegado para no irse nunca, más los 100 metros que lo separaron fueron
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