129| una fría noticia.
Aurora, Arantza y Helene entraron al pequeño cuarto de hotel que la rubia alquiló, era pequeño pero cálido, hecho de madera de arce con una hoguerita encendida en la chimenea que lanzaba humo y aroma pino por todo el lugar. Era una ciudad muy pequeña, tan pequeña que Helene pensó que básicamente era un pequeño pueblito. El frío lo envolvía con fuerza, los copos de nieve volaban por todas partes y chocaban contra la pequeña ventana de cristal que tenía la habitación.
— Nunca me gustó este lug