El policía los observó a todos detenidamente, los reconoció de inmediato, obviamente, pero ellos no necesitaban ni querían ocultar sus rostros.
— son tan patéticos — les dijo el hombre — ni siquiera tuvieron la molestia de taparse el rostro — Carlo se acercó a él, con el índice en el mentón del policía hizo que lo mirara hacia arriba, luego con el cuchillo, trazó un surco por toda su cara sin llegar a cortarlo.
— es porque hay muy pocas posibilidades de que salgas vivo de aquí — el policía par