101| Un par de esperanzas.
Toro avanzó hacia la periodista y la tomó por los hombros.
— dime que estás bromeando — pero ella lo miró mal y se apartó.
— soy una de las periodistas más importantes que tiene este país, incluso más que la rubiecita esa de su amiga Aurora. Yo no digo mentiras, no tengo razón para decir alguna, las odio.
— entonces, ¿cuáles son las pruebas que tienes para involucrar a Amadeus? — Alexandra caminó hacia el comedor y se sentó en una de las sillas, sacó su bolso y lo dejó sobre la mesa, luego lo a