Mundo ficciónIniciar sesiónLucrecia y Alonso despertaron a las cuatro de la mañana. Alonso se disculpó para salir a una terraza y fumar un cigarro. Lucrecia se puso su camisa y fue a la cocina a poner un poco de café. Los dos necesitaban un espacio para la noche intensa que había compartido, era la combinación de sentimientos, de miedos y de sensaciones.
Lucrecia le sentía todavía la sensación de las caricias de Alonso en su piel, no había lugar que no hubiese tocada ni parte de su cuerpo que no hubiese d







