Mundo ficciónIniciar sesiónLucrecia tomó el albornoz nervioso y salió corriendo de su habitación a la puerta con el teléfono en la mano. Le escribió un mensaje al portero para que le diera una plaza de apartamento a Alonso. Ella se vio en el reflejo del elevador y tocó todos los botones para devolverse. Necesitaba un poco de maquillaje. El joven vio al portero salir, le indicó el espacio en el que podía aparcarse de los puestos de invitados, le dijo que la señora Salomón estaba bajando. Alonso le dio las







