Dejé las cosas de mis perros ordenadas en mi habitación y comencé a sentirme agotada, por lo que, me tiré sobre la cama. Al parecer, no comer lo suficiente y haber dejado de hacer ejercicio durante tantos meses me estaba pasando la cuenta. Miré la mesa de noche y vi mi teléfono. Pensé que ya era tiempo de encenderlo. Lo tomé y lo encendí, pero no pasó nada, porque se volvió a apagar. Estaba sin batería por haberlo dejado de usar en tantos meses. Lo conecté y esperé a que cargara. De repente, re