Mundo ficciónIniciar sesión–Vámonos a casa – Verónica me sostiene de la cintura, me agarra como si de repente a mi se me hubiera olvidado como demonios caminar.
Aunque para ser sincera si me siento un poco lenta, lo suficiente como para no saber usar mis piernas de forma correcta, estoy estupefacta, impactada por lo que acaba de suceder y por la manera en al que mi familia decidió no creerme sin ni siquiera escucharme.
Ahora que lo pienso bien, ¿Qué es lo que







