Capítulo 30.

Sigo buscando alguna cosa que pueda ponerme para cubrirme, no me atrevo a bajar a la mesa de comedor usando todavía solamente la camiseta vieja de Jared, no con el genio de mi padre y con las ganas que tiene mi madre de quitarme el apellido Bell, pero parece que todos mis pantalones se esfumaron, ¡Debió haber sido Kate! Siempre quiso que yo le regalara mi ropa, pero yo siempre me negué.

Busco en una caja de ropa vieja y encuentro una sudadera de tela afelpada

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