--- Bruno Wilson ---
- Bien, dime, Dominik, ¿A dónde quieres que te lleve? ¿Te llevo a tu casa con tu amorosa esposa o te quedas en la mía? – Digo viendo al hombre sentado a mi lado.
- Hoy no quiero verle la cara a Elena, déjame quedarme en tu casa. – Dice con la mirada perdida en el camino.
- Está bien, pero no quiero que pienses que siempre será así. Soy tu amigo, pero no quiero tener problemas con Annalena o con Elenita, mucho menos con Mauro, el cual, desde que te casaste con la hermana,