--- Dominik Müller ---
Luego de aquel beso, la llevo a la cama, la ayudo a recostarse, ella me mira, pero no sé cómo descifrar su mirada.
- ¡Descansa…! – Digo y le doy un beso en los labios y me alejo de ella.
- ¡Gracias! Igualmente… - Dice aceptando mi beso mientras acaricia mi mejilla.
Aquel pequeño e insignificante detalle, para mí lo fue todo, estoy completamente seguro de que Ana es todo lo que necesito. ¡Lo sé! Lo siento, ella ha estado aquí por dos años, Bárbara y otras mujeres también, p