--- Héctor Plourde ---
- Hijas, princesas, vayan a darse un baño que huelen a quesito… Voy a ver si su mamá ya llegó o le marcaré para ver a qué hora llegará. -digo mientras veo cómo mis dos amores corren hacia su habitación.
- ¡Sí, papa! -responden a unísono.
Entro a nuestra habitación y, para mi sorpresa, ella aún no llega. Se me hace extraño porque ya es tarde, así que le llamó, pero es extraño, inmediatamente me manda al buzón.
Llamo a su guardaespaldas y lo mismo, esto me suena extraño, por