Eran como las 10:00 pm cuando la madre de Ana se comenzó a despedir, no queríamos que se fuera tan pronto, pero tenía razón, su madre ya estaba cansada y había sido muy ameno, pero para una mujer mayor, era justo ir a la cama, Romina no se quería retirar, pero debía hacerlo porque al día siguiente tenía prácticas.
Terminamos pidiendo un taxi de aplicación, ya que como adultos responsables, no manejaríamos, menos con tantas copas de vino encima, Ana y yo, salimos a despedirlas, vemos que todo vay