--- Ana Teyssier ---
La mañana fue una locura, luego de una “tranquila noche”, Dominik y yo vamos rumbo al aeropuerto, apenas y alcanzamos a llegar.
Estoy un poco desvelada, pero ahora en el avión podré dormir un poco, son 5 horas, las cuales son perfectas para descansar y recuperar las pilas.
En menos de lo que imaginamos, llegamos al aeropuerto de la ciudad de México. No puedo negar que me siento un poco nerviosa.
En los dos años que fui asistente de Dominik, nunca vine a México, de hecho Do