Hay momentos en nuestras vidas, momentos de encrucijada, que lo cambian todo por la convergencia del destino y la elección. Momentos en los que uno debe decidir seguir en la misma dirección o cambiar de rumbo.
El disparo a Liam no fue ese momento.
Pero las setenta y dos horas anteriores al tiroteo, en la gala benéfica, cuando Aleksei le entregó a Eden la caja del anillo, sí fue un momento de encrucijada, el punto de convergencia en el que su destino chocó con sus decisiones.
En el momento