Sin entender el motivo del tono burlón de Sofía, Julio contestó solemne.
—Éramos incompatibles, así que el divorcio era la mejor opción.
¿Incompatibles? Se burló Sofía en secreto. ¿Cómo podía saber que eran incompatibles si ni siquiera se habían visto una vez en los dos años que llevaban casados? Parecía que él nunca tuvo intención de llevarse bien con ella desde el principio. Al fin y al cabo, Julio pensaba que su ex esposa era una pueblerina, indigna de un hombre de su categoría.
Sus ojos