Al subir al carro que sale del hospital, lo que Julio estaba pensando era la pregunta que le había hecho Lucía.
—¿Por qué?
No podía contestarla.
Tal vez, solo tenía curiosidad por la actitud de aquella mujer y quería indagar las causas, nada más.
De repente el celular soñó, el timbre le rompió el pensamiento. Frotando las cejas con un poco de impaciencia y cogió la llamada:
—Dime.
—Sr. César, he revisado sus registros de viaje durante los últimos cinco años y he descubierto que usted no tiene ni