-EMMET-
Escuché gritos del señor Clarkson desde la parte superior de la vivienda, miré con vergüenza a Crisálida mientras revolvía mi cabello con un poco de desesperación.
–La paciencia es la fortaleza del débil y la impaciencia, la debilidad del fuerte– dijo la mujer con sabiduría y una voz calmada que hizo que le mirara con curiosidad mientras sus palabras se repetían en mi cabeza. Ella me miraba mientras el piso superior quedaba en un completo silencio. ¿Habría acabado la discusión? – Lía e