–LÍA–
Cuando Emmet me besó entonces fue cuando una explosión de inmensa energía recorrió mi cuerpo fluyendo desde lo más profundo de mi ser. Era como si algo se expandiera calentando mi interior, sus labios eran suaves y se sentían posesivos sobre mí, aún así parecía tener extremo cuidado y eso sólo me hizo sentir confort. Se preocupaba por no hacerme daño, tontamente quizás, pensaba que de algún modo él podía hacerme sentir dolor. Un error garrafal cuando se trataba de quien parecía ser mi med