Elena no durmió esa noche.
Cada vez que cerraba los ojos, las palabras de Clara volvían a su mente.
Pregúntale qué hizo.
Cuanto más lo pensaba, más inquieta se sentía. Había algo que Adrian no le estaba diciendo. Algo importante.
Cuando el sol finalmente salió, Elena se levantó de la cama y se quedó junto a la ventana. El jardín parecía tranquilo otra vez, como si nada hubiera pasado.
Pero ella sabía la verdad.
Alguien había estado allí.
Alguien seguía allí.
Se vistió y bajó las escaleras.
Adri