CAPÍTULO 89: LIMBO
Erik
El eco de mis pasos se escucha muy claro en la inmensa mansión, cada sonido parece amplificarse por el silencio absoluto que la envuelve. Algo no está bien. Me detengo en medio del pasillo principal y miro a mi alrededor. No hay nadie. Ningún Beta, ningún Omega, ni siquiera el más leve murmullo de vida. Solo el latido pausado y profundo de mi propio corazón acompaña la penumbra que cubre cada rincón.
Frunzo el ceño. La noche fuera es intensa y oscura parece un velo de so