CAPÍTULO 56: EL PLAN EN MARCHA
Kara
Salir de esa maldit4 cabaña es como quitarme un peso insoportable de encima. Si tengo que fingir un segundo más que me importa Hazel o que realmente estoy preocupada por ella, juro que terminaré arrancándome la cabeza yo misma.
—¡Es insufrible! —gruño al vacío, mis palabras hacen eco entre los árboles del bosque—. Esa actitud de víctima, de niña buena, es patética. ¡Estúpida!
El aire frío calma un poco mi irritación, pero no la sonrisa satisfecha que aparece