CAPÍTULO 25: ALTO PRECIO A PAGAR
Hazel
Las lágrimas corren por mis mejillas, imparables. Me siento rota, desgarrada por dentro. Rosie se ha ido, y la culpa pesa como un yunque sobre mi pecho. Por mi culpa, me repito una y otra vez. Ahora estoy completamente sola. Apenas han pasado unas horas, pero la soledad se siente como una eternidad, como si el tiempo se hubiera detenido únicamente para recordarme mi fracaso.
De pronto, la puerta se abre de golpe. El sonido retumba en la habitación como un