CAPÍTULO 158: LA LOBA DESPIERTA
Hazel
Abro los ojos con lentitud, como si estuviese regresando de la muerte, y tal vez, así es.
Tengo frescos los sueños, o recuerdos; no sé bien cómo llamarlos, de lo que sucedió con Lúa. Y aun siento el agotamiento en mi cuerpo y el dolor de las heridas como si la pelea hubiese sido en la realidad.
Mi vista demora un par de segundos en aclararse y lo primero que enfocan mis ojos es a Erik.
Está casi sobre mí, sostiene mi mano con tanta fuerza que creo que no se