Capítulo 38: Nunca dejaste de ser mía
Alice llegó a la entrada del restaurante y le pareció extremadamente raro que no hubiera una cola enorme para entrar, como era de costumbre. Era uno de los restaurantes más exclusivos de la ciudad y todos tenían conocimiento de que era el favorito de la familia Bush, por lo tanto, siempre habían clientes. Dos hombres enormes estaban en la entrada, debían ser de la seguridad, otra cosa fuera de lo común porque nunca había seguridad en la entrada, a menos que hubiera alguien importante en el rest