Luego de estar varios minutos mirándonos sin hacer absolutamente nada más, Nate me dio un dulce beso y comenzamos a vestirnos ayudándonos mutuamente.
Todo este tiempo en silencio me ha ayudado a pensar y a organizar las ideas sobre el tema de Alma. De una forma o de otra, tengo que hablarlo con Nate, no es algo que podamos sepultar para siempre.
Si seguimos alargando esta situación, estoy segura que podría ser perjudicial para nosotros, para nuestra relación que recién comienza.
Sé que él solo