Emma
Mi corazón está a mil por hora. No sé si es nerviosismo, miedo o una extraña mezcla de ambas cosas lo que me recorre mientras me siento en la pequeña sala de la cabaña, esperando.
He estado caminando de un lad a otro ya ya tenía mareados a todos, en especial a Melissa que me está viendo con recelo desde la silla de enfrente.
Ella está un poco recelosa, con todo lo ocurrido no confía en que mi hermano no vaya a lastimarme, yo estoy más inclinada hacia la curiosidad. Saber si se parecerá a mi