EMMA
No se cuánto tiempo ha pasado desde que todo mi mundo termino de desfigurarse. ¿Tres, tal vez cuatro?
Lo cierto es que no lo se, pues nada más salir del penthouse revisé cupanto dinero tenía ahorrado y me vine al primer hotel que pudiera pagar. Necesito estar sola.
Mirando mi celular aagado a un lado decido que es momento de enfrentarme al mundo, asi que lo enciendo viendo como las notificaciones llegan una tras otra, hay al menos 25 llamadas de Melissa y unos 50 mensajes, Damian me ha deja