EMMA
Las palabras de Jhon siguen resonando en mi mente mientras su figura se aproxima con pasos largos y furiosos y aunque sé que Roco está cerca no puedo evitar tensarme.
Todo en su lenguaje corporal grita ira contenida, pero su voz no tiene ningún filtro cuando me acusa con un rugido que parece llenar cada rincón del hospital.
—¡No te has conformado con quitarme todo! —brama, su rostro rojo de furia—. ¡Te atreviste a meterte con mi hijo! ¡Esto es tu culpa!
Por un instante, siento cómo mi cu