Jhon
La sala del tribunal se siente asfixiante mientras el juez dicta el veredicto a favor de la estúpida de la zorra de Emma. La sangre me hierve, y la rabia es un torbellino que amenaza con arrasar mi control.
He perdido. He perdido a el dinero del matrimonio con Emma, la empresa y, con ello, todo lo que alguna vez fue mi vida. No se suponía que esto terminara así.
Las paredes parecen cerrarse sobre mí mientras los murmullos de los presentes se clavan en mi piel como agujas. Aprieto los puño