Damian
Si hay algo que odio, es que las cosas se salgan de control.
Me considero obsesionado con el control, con el orden y fiel a los planes, por eso el hecho de que ahora vaya con una Emma herida e inconsciente me cabrea.
El trayecto al hospital es un torbellino de luces intermitentes y sirenas que perforan mis oídos. La furia hierve bajo mi piel, mezclándose con la impotencia y el enfado.
Emma sigue inconsciente, y cada segundo que pasa sin que despierte es una espina más que se clava en mi