Emma
Han pasado algunos días desde que me encontré con Melissa y Damian White. Las cosas han estado extrañamente tranquilas. Jhon no ha vuelto a levantarme la mano, pero esa calma me resulta sospechosa. La única razón por la que no ha explotado es porque pasa muy poco tiempo en la casa.
Casi no lo veo, y aunque eso debería darme paz, solo me llena de ansiedad. Vivo con el miedo constante de que en cualquier momento vuelva, furioso, y yo termine herida nuevamente.
Me siento en la mesa del comedo