DAMIÁN
El volante tiembla bajo mis manos mientras conduce hacia la casa. Mi mente es un torbellino de emociones, una mezcla de incredulidad, rabia y una urgencia aplastante. Cada kilómetro que recorro parece eterno, cada semáforo un obstáculo deliberado.
No puede ser él. No tiene sentido. Pero los hechos no mienten, y ahora, sabiendo lo que sé, tengo que actuar rápido. Lo más importante ahora es proteger a Emma y Luna. Nada más importante.
Cuando finalmente llego, dejo el auto prácticamente en m