53. Madres...
Giada escuchó impasible la verborrea de Lucía hasta que por fin se calló y, entonces, le habló...
-Esa postura de madre ofendida no te queda bien, si pensaras realmente en ella nunca te hubieras prestado para alejarla de mi hijo por dinero...¡No tengo nada que ver con lo que le sucedió a tu hija! ¡no vuelvas a llamarme! -y colgó sin esperar su réplica
Se quedó mirando el teléfono por un rato mientras esperaba noticias de Rafael, un mafioso que fue su novio de juventud y de quien estuvo locamente