48. El amor de mi vida
Nos separamos con lágrimas en los ojos. Nuestras miradas se encuentran y un escalofrío recorre toda mi espina dorsal. Julián levanta la mano y me limpia las lágrimas con el pulgar. Es un movimiento lento y suave pero siento una descarga de emociones que me hacen vibrar.
Giro la cabeza y beso la palma de su mano antes de separarme de él.
Le muestro el anillo para devolvérselo y niega con la cabeza.
- Quédatelo. Si un día logro que me vuelvas a amar, si consigo que vuelvas a sentir amor por mi