Capítulo 93: Su decisión.
La paz que reinaba en la mansión esa noche era tan densa que casi podía tocarse. Tras la charla en el balcón con Mathew, Ivy sintió que una pesada cadena se soltaba de su tobillo. El perdón no borraba las cicatrices, pero al menos dejaba de hacerlas sangrar. Sin embargo, mientras Mathew se retiraba a su despacho para ultimar los detalles legales de la entrega del sobre, Ivy sintió una necesidad imperiosa de buscar el aire fresco, de encontrar esa otra ancla que la había mantenido a flote cuando