Mundo ficciónIniciar sesiónNo podía creer que todo eso había sido solo un engaño, mis manos estaban sangrando y mezclado con el icor del demonio que le había clavado la daga en el costado y también estaba en el borde de mi chaqueta. No podía solo ser un juego mental. Me había quedado con la boca abierta y quizás así lo estaría también Muñeca cuando vio el local intacto, todo había sid







